River atraviesa su peor momento en lo que va de 2026. El equipo de Marcelo Gallardo suma cuatro partidos sin triunfos y tres derrotas consecutivas en el Apertura, y quedó envuelto en una tendencia tan llamativa como dolorosa: en sus últimas tres caídas recibió goles decisivos de futbolistas con pasado en el club.
El episodio más reciente ocurrió en Liniers. A los seis minutos, Manuel Lanzini marcó el único tanto en la victoria de Vélez Sarsfield. El mediocampista, que vistió la banda roja en dos ciclos (2010-2014 y 2023-2025), no solo abrió el marcador: extendió una racha que ya empieza a pesar en lo anímico. Con 150 partidos, 15 goles y cuatro títulos en River, esta vez fue el encargado de profundizar la crisis.
La secuencia había comenzado en el Monumental, cuando Tigre goleó 4-1. El primer golpe lo dio Tiago Serrago, juvenil cuyo pase pertenece al “Millonario”. Formado en el club y sin debut oficial en Primera, celebró frente al equipo dueño de su ficha.
Luego, en La Paternal, apareció Hernán López Muñoz para definir el duelo a favor de Argentinos Juniors. El sobrino nieto de Diego Armando Maradona, con un breve paso por River, volvió a amargar al club que lo formó.
Más allá de la estadística, el dato expone una señal preocupante: River no solo pierde, sino que sufre ante futbolistas que conocen de memoria su estructura. En Núñez buscan respuestas urgentes para cortar la racha y evitar que la “ley del ex” se transforme en una herida cada vez más profunda.